Juanito, el hijo desobediente

Carmen Rodríguez Alvear
caroal @ latinmail.com


En el alto de un bosque vivía en una linda casita, un matrimonio con sus tres hijos. Era una familia muy pobre pero muy unida y todos se querían mucho. Cierto día don José se sentía muy cansado y le dijo a su esposa Maria que estaba enfermo y que desde hacia algunos días lo estaba molestando un terrible dolor de cabeza. Su mujer se preocupo mucho y corrió hasta la huerta y arranco algunas yerbas medicinales y le preparo un remedio y le dijo que descansara, que el dolor podía ser por que trabajaba mucho.

Muy preocupada doña Maria espero a que Juanito, Luisa y Benito llegaran de recoger yerba para los animales, para contarles que su padre estaba enfermo. Mientras don José descansaba, Maria les decía a sus hijos que tenían que turnarse uno por cada día y acompañar a su papa a trabajar en el campo por que el no se estaba sintiendo bien y que seria bueno que esté alguien al lado de él para lo que pueda necesitar.

Luisa y benito se sintieron muy tristes por lo que le estaba pasando a su padre pero Juanito se puso muy furioso de que le tocara que ir a acompañar a su papa a trabajar al campo, el le dijo a su mamá que el no tenia la culpa de que su padre estuviera enfermo y que eso le daba por que estaba ya muy viejo. La madre muy triste por la reacción de Juanito le dijo que no dijera eso, que debía respetar a su padre y era obligación de los hijos ayudar en los quehaceres de la casa, pero Juanito estaba tan furioso que salió alzando los hombros y no escuchaba las advertencias que le hacia su madre.

Los días transcurrieron y don José no mejoraba y era muy poco lo que podía hacer con los cultivasen el campo y en la casa ya escaseaba la comida, los nietos acompañaban a su padre al trabajo como habían quedado. Luisa y Benito eran muy pequeños y era poco lo que podían ayudar, pero Juanito que era el hermano mayor no se comedia a nada y no ayudaba a su padre en el trabajo, él se dedicaba a matar pajaritos y a buscar huevos en los pequeños nidos de los pajaritos del bosque.

Un día su padre, mientras descansaba, le dijo que no hiciera eso, que los animalitos eran también de Dios y que no les hiciera daño por que Dios se ponía muy triste, pero él con mucha soberbia le dijo que su padre no sabia nada y que eso era lo único que lo divertía y que lo dejara hacer eso si quería que lo siguiera acompañando, entonces don José le respondía que no fuera así y que mejor se fuera para la casa si no tenia voluntad de acompañarlo.

Juanito se fue muy bravo para la casa por lo que le había dicho su padre, cuando de pronto miro en la copa de un árbol un hermoso pajarito; sus plumas brillaban y su cantar era hermoso. En ese instante tomo su resortera y buscó piedras para cazar al indefenso pajarito, pero éste volaba de árbol en árbol y juanito lo perseguía por que se había propuesto cazarlo.

Pero sucedió que mientras más se acercaba, el pajarito volaba hasta otro árbol y así pasaron horas y horas. Cuando Juanito se dio cuenta que se había separado del camino, sintió miedo por que estaba perdido.

De repente miró una luz tan fuerte que lo cegaba y de escucho una hermosa voz que le decía:
—¡No te asustes! Estas aquí por que necesito decirte que no me gusta como tratas a tu papá y a tu mamá, ni mucho menos a mis pequeños pajaritos. Si quieres volver a tu casa deberás prometerme que serás un mejor hijo y que jamás matarás a lo animalitos indefensos del bosque.
Juanito muy asustado le pidió perdón a la luz, que no era otra sinó la Madre Tierra, guardiana de la naturaleza. Juanito le prometió que iba a cambiar, pero le rogó que lo llevara de vuelta a la casa. Y la extraña voz le respondió:
—Espero que no me estés mintiendo Juanito, y ya que prometiste que ibas a cambiar -le dijo- mira a aquel hermoso pajarito —refiriéndose a un pajarillo azul que cantaba alegre sobre la rama de un roble.
—Si lo veo —le respondió Juanito.
—Entonces cógelo y él te llevara de vuelta a casa, y ten en cuenta que él será mi guardián y te estará vigilando a ver si cumples tu promesa.
Y así fue como el pajarito lo llevó de vuelta a la casa, y cuando Juanito llego empezó a llorar y ha pedirle perdón a sus padres y les dijo que jamás le iba a desobedecer y desde ese día Juanito y don José trabajan juntos en el campo y tienen los mejores cultivos de la comarca, y jamás volvió a faltar la comida en la casa y don José se recuperó y no volvió a sentir dolores. De esta manera vivieron siempre felices y en familia.


FIN

7 comentarios:

  1. fue orribleeeeeeeeeeee

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  2. oyeeeeeeee eso esta muy largo para escribirlo en mi cuadeno heeee por q no asen algo mas cortooooooooooooooooooooooooooooooooooo okkkkkkkkk bay

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  3. wuooooooooooooooooooooooooooooooooo que impresionante esta historias y muy bonita porque apezar que el fue desobediente despues el le pidio perdon a sus padres y empezo a ser obediente eso nos trae una muy bonita leccion DIOS les bendiga mi nonbre es yaritzel chaooooooooooooooooooooooooooooooo

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  4. Hacer algo más útil para copiar, esto no sirve

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  5. Ehi, pensé que cuando se referian a la luz iban a decir Q era Jesus, no es bueno quitarle los atributos a quien verdaderamente le corresponden.

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    1. Para algunos puede ser un ángel, para otros, un hada, un gnomo, un duente, o un dragon bueno; no hay verdades certeras en un cuento de fantasía, la verdad es la que tu sientas que deba ser º-º

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