Letargo interno

Alba R. Maldonado Guemárez
(alba_raquel@hotmail.com)


Dentro de su alma un nudo intenso, dentro de su corazón la amargura y el desvelo. Toda historia tiene un comienzo de donde se desprenden los sentimientos internos del individuo que la vive.

Amaneció en la ventana del castillo un manada de sueños transformadas en mariposas que vuelan alrededor de la alcoba real. La golondrina que allí habitaba, era la mascota de una princesa encantada quién había entregado sus sentimientos y emociones a su fiel mascota, cada sensación que ella viviera la golondrina a su vez la sentiría mientras que ella viviría el vació de nunca exprimentaría.

Días antes del encantamiento la princesa se cuestionaba dentro de su alma que era más sano para su corazón, ¿Sentirlo todo o no sentir nada?, entonces pensó en su interior :

-"Si siento todo viviré una vida cargada de emociones que no me permitirian manejar mi ritmo de vida como princesa, viviré la agonía del amor y más aún si el mismo no es correspondido, la pérdida del ser amado y dolor de la agonía ante una muerte segura. Por otro lado, si privo a mi persona de sentir alguna emoción ante las situaciones de la vida, podré manejar mi rutina diaria sin ninguna complicación y el día en que mi cuerpo cansado quiera dejar de existir no sentirá la agonía de mi propia partida terrenal".

Luego de analizar cual sería la elección más factible para su vida, consulto a una hechicera que vivía en el Reino encantado Calanilla, no muy lejos del reino donde ella habitaba. La hechicera Luna le dio dos posibles hechizos que le pudieran ayudar en su extraña situación:

El primero consistia en remover de cada parte de su ser cada emoción humana que pudiera existir en la vida.

Y la segunda, la cual es casi igual que la primera solo que se diferencia en que sus emociones serían transferidas a su más fiel mascota, así ella podría visualizar como sería su vida llena de emociones.

Luego de un profundo silencio la princesa escogió el segundo hechizo como remedio para su aparente mal: el fin del mismo era no sufrir y cargar una vida llena de penas y amargas desdichas. La hechicera Luna con la mirada distanciada en el resplandor del sol, cerró sus ojos y suavemente pronució las palabras mágicas que despertarian el encanto. La princesa Emma, satisfecha con la mágia de la hechicera se dispuso a partir del Reino encantado Calanilla, pero se detuvo a escuchar su nombre pronuciado por los labios de la hechicera Luna, quien le decia a distancia :

- "Princesa Emma recuerde que todo encanto tiene su lado negativo en el desarrollo de su vida. Sólo espero que algún día recapacites y desistas de la idea de vivir sin sentir nada en tu corazón, pues a veces la conformidad de sentirse seguro hace más daño que experimentar cada emoción que pueda existir sobre la faz de la Tierra.

Por su parte Emma a distancia le regalo una sonrisa mientras decía :

-"Quizás este sea mi último reflejo de emoción y he decidido obsequiártelo a tí".

Largos fueron los días de invierno en el castillo del Reino Falier, la princesa desde su alcoba veía los días pasar, sus emociones reflejadas en el vivir de su fiel golondrina quién en los últimos días de primavera había enfermado de amor.

Emma ha amado en silencio durante tres años al plebeyo Alzahar quien se encargaba de ir a diario al castillo a cortar rosas para decorar la mesa del salón principal. Su amor era uno silencioso que apenas era expresado en miradas distantes, realmente por no sufrir por amor es que habia optado por realizar ese hechizo a su corazón. El problema no era el que Alzahar no la amara, sino más bien que el era hombre de familia y aunque entendiera que por primera vez en su vida había encontrado el tesoro del amor preferia quedarse a distancia y no hacerle daño a terceros, solo se conformaba con vivir un gran amor entre sueños que era alimentado por las miradas cargadas de emociones, emociones que ya no habitan en la princesa Emma.

Una tarde de invierno el plebeyo Alzahar fue citado al castillo para que organizara el salón principal donde realizarian una fiesta en honor al cumpleaño de la princesa Emma. Luego de tanto tiempo de espera, Emma lo volvería a ver, pero sabía que dentro de ella no habitada emoción alguna, emoción que aunque le hiciera daño la llenaba de vida y le brindaba esperanza de un día despertar al lado de su gran amor. Por su parte, la golondrina mostraba el entusiasmo que Emma deberia de sentir por su gran amor, revoloteaba alegre por los rincones de la alcoba y silbaba con el corazón la más bella melodía. Pero Emma, no sentía nada y ese vacio intenso le carcomía el alma.

Fue entonces cuando entendió el mensaje de la hechicera, comprendiendo que el simple hecho de sentir un vacío por no sentir nada ya era en sí una emoción humana, el arrepentimiento al sentir la agonía de tal vez jamás volver a expresarle su gran amor a Alzahar quebranto el hechizo que habitaba dentro de su corazón.

Levemente en sus labios se poso una sonrisa y con la golondrina posada sobre sus hombros bajo rapidámente las escaleras hasta el salón principal y al ver a su amado, su ojos expresaron el amor que había guardado dentro de su corazón por tanto tiempo diciendo para su interior :

-"Aunque sea un solo intaste sentirme amada, aunque sea un solo instante entregaré mi corazón y cuando parta en el ocaso de mi vida tendre la satisfación de haber amado con el alma y haber sido amada con todo el corazón".


Fin

1 comentario:

  1. Bueno Emma se me habia perdido por eso construí a Italú. Alba Raquel Maldonado Guemárez.

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