Juanito, el hijo desobediente

Basado en la versión de Carmen Rodríguez Alvear


Había una vez un niño llamado Juanito que vivía junto a un bosque. A veces no hacía caso a sus papás y se portaba mal con los animalitos, pues él les hacia feas travesuras y éstos lloraban a su paso.

Un día, mientras intentaba hacer una maldad en el bosque, persiguiendo a un pajarito asustado, escuchó una voz suave que parecía venir de los árboles y el viento. La voz le dijo:
— Juanito, cuida a los animales y escucha a tus papás. Así serás feliz y harás felices a los demás.
Juanito se sorprendió, pues no vio a nadie, pero entendió que la voz tenía razón. Recordó entonces que sus papás siempre le pedían que fuera bueno y respetuoso, y sintió pena de haberse portado mal. Le pidió perdón al pajarito y volvió a su casa corriendo de la impresión.

Desde ese día, Juanito empezó a ayudar en casa, a tratar con cariño a los animales y a obedecer a sus papás. Descubrió que cuando hacía cosas buenas, se sentía contento y todos lo querían mucho.

Y así, Juanito aprendió que ser obediente con sus buenos papás, y amable con los animalitos, es la mejor manera de vivir feliz.

Fin